La Revolución Desarmada

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La Revolución Desarmada

(EXTRACTOS de Contenido más importante)

Apéndice del libro: ‘ecos de otra vida’
crónica, memoria y reflexiones de Camilo Maturana
(ex oficial del Frente Patriótico Manuel Rodríguez)

Web wordpress:  ecosdeotravida.home.blog
Canal YouTube: Ricardo.A.Urrutia.V.
Email: camilo_maturana@yahoo.com

Febrero- Marzo 2020

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Conceptos principales:

La Revolución como salto natural en la Ley del Cambio
Fuerza Propia: el Orden Orgánico que garantiza el éxito de un Salto Revolucionario
La Cuestión Militar como elemento integrado a la Política; como arte y ley que en su forma y contenido debe considerarse al construir una organización política y social para el Cambio
Violencia como factor de la prehistoria que -existiendo objetivamente- debe colocarse bajo administración y regencia de los propósitos políticos; condición que NO debe incluirse como prioridad y sustento en la acción política revolucionaria; aspecto que NO debe confundirse con el ‘uso legítimo de las medidas de Fuerza’
Armas y lucha y fuerza armadas: factor que contradice a la ‘Revolución Desarmada’; componente al cual acude -naturalmente- la reacción conservadora y las oligarquías; elemento al que los-las Revolucionarios-as acudirán sólo bajo condiciones objetivas y siempre con evidentes y claros fines y propósitos políticos sustentados por el pueblo.
Nueva Democracia; Nuevo Orden; ECO DEMOCRACIA; comportamientos oportunistas ante la democracia; democracia conservadora y falso Estado de Derecho; Democracia de verdad basada en la Fuerza Propia de una sociedad participativa y comprometida.
Capital y mercado: crear nueva realidad para cambiar esa realidad
Revolución Humana, en la Persona: sin Revolución Cultural que destroce viejos paradigmas no habrá revolución exitosa ni salto a la Historia grande.
La Revolución Desarmada

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“Las revoluciones sociales, por ser tan graves, son salidas sólo en caso de extrema crisis o ante emergencia estatal. Quienes la ejecuten deben contar con la confianza del pueblo. Se debe proceder evitando excesos; eliminar egoísmos mirando sólo al alivio y beneficio del pueblo. Con los cambios de los tiempos deben también mutar las estructuras de las naciones. Toda revolución es una desestructuración, por lo tanto, posee grados de resistencia y dolor”
Sentencia del signo 49- ‘la Revolución’ -del Libro de las Mutaciones (I Ching)

Ley del Cambio (extracto)

«Según enseña la sabiduría del Libro de los Cambios (I Ching): el Cambio es ley de vida, es fuerza natural que permite y favorece la evolución, fomenta la transformación y crea las condiciones para el salto de mutación. El movimiento constante, en sus diversas formas y estadios, va entretejiendo la malla del Cambio. Así es en el cosmos, así en la naturaleza, así es en el Hombre, y por ende así también esta ley se aplica a la sociedad humana»

«Una Revolución cumple leyes fijas que no pueden ignorarse.
Lo revolucionario en un orden con impulso vigente es aquello que va reformando el sistema con el objetivo de que el mismo no se anquilose y, por el contrario, adquiera vitalidad: es decir incentiva su evolución y desarrollo en modo que manifieste y exprese lo mejor de sí, y en su movimiento natural permanente alcance su fase de salto.
Por ejemplo: la burguesía naciente que se oponía al macilento sistema feudal postulaba a un nuevo orden cuya potencia vital debía desplegarse quitando al viejo sistema su prevalencia: en ese traspaso o transición toda innovación y avance que extrajera mayor grado de progreso era entonces revolucionario. Una vez instaurado el nuevo régimen como modelo prevalente, en el tiempo y en su avance hubo pasos y medidas reformistas que agregaron fuerza al nuevo orden en desarrollo. Esa misma burguesía, entrando en fase de agotamiento del sistema, ahora rechaza cualquier cambio real o reforma sustancial, y en el intento de conservar favorece su fatal movimiento retrógrado: eso es señal de una revolución inminente.
Cuando dos fuerzas en las antípodas se enfrentan en periodo de extenuación – una para conservar y retener, y su opuesto que empuja para favorecer el salto a un nuevo orden – entonces se entra en ‘periodo pre revolucionario’.»

«Los ‘estados de distorsión’ (dictaduras, restricción de las libertades y derechos, ‘excepciones constitucionales’, etc.) no siempre alcanzan para desbaratar el orden global presente, (no necesariamente provocan mutación). En esencia, el ‘orden presente’ -ahora con traumas y deformaciones debido al ‘estado de distorsión’- sigue su movimiento de acumulación. Por ejemplo: las dictaduras en América Latina traumatizaron y deformaron el sistema u orden establecido: lo distorsionaron; pero cesado el reino del terror, el precepto aplicado de democracia y modo de entender y adecuarse al capitalismo no mutó en esencia; o como en Chile: la distorsión amarró la democracia bajo un plan de ‘liberalismo salvaje’ que finalmente provoca el estallido social de octubre del año 2019.
Y es justo hablar de ‘liberalismo salvaje’ en lugar de ‘neoliberalismo’ porque aquello que se ha aplicado en Chile, desde la oscuridad de la tiranía, no se condice con ‘un nuevo liberalismo’ o un liberalismo desarrollado hacia vertientes de coherencia con sus principios; por el contrario: la entelequia del supremo Mercado que supedita al Estado a una calidad subsidiaria provocó dos efectos adversos con respecto a los principios liberales: a) la imposición monopólica que arrasó con la libre competencia; b) la grave destrucción de las libertades individuales desde el mismo momento que el sujeto quedó preso de la imposición mercantil en todo el tejido de la sociedad.
Y, además, para extender y mantener este modelo salvaje fue menester ‘restringir’ ‘amarrar’ y ‘limitar’ la democracia. De este modo el ideal liberal de libertad y democracia sin amarres religiosos o dogmáticos, en este caso se traiciona porque la religión del Mercado a ‘ultranza’ ha terminado por acabar con las libertades reales de la persona.»

«La democracia después de un tiempo de distorsión dictatorial reinstalará los modelos conocidos, pero dos factores la harán diferente: 1) la influencia política y de modelo que la democracia hereda de la dictadura (comprendiendo en esto los traumas y los anclajes nostálgicos que perduran); 2) el cambio natural del tiempo (con su evolución y progreso) que va dejando obsoleto a un modelo ineficiente ante los nuevos desafíos y avances. Estas dos condiciones se dan en Chile hoy.»

«Un punto de ruptura y de fuerte tendencia al salto de mutación puede tomar sólo dos vías: la revolución… o la reacción retrógrada. Entonces la fuerza y las armas se convierten en la prolongación de la política. Es el trance más peligroso y abismal en cualquier fenómeno social en movimiento.»

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“Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda nuestra inteligencia. Movilícense, porque tendremos necesidad de todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque tenemos necesidad de toda nuestra Fuerza.”
Antonio Gramsci- libro ‘cuadernos desde la cárcel’

Democracia: exigencia de mirada crítica (extractos)

«El error de la izquierda sesentera fue conceder a la burguesía el patronato y tutelaje de esa democracia, y conjugar el binomio ‘capitalismo- democracia’ como un ente indivisible que hacía, por lo tanto, necesario desechar, derrocar, eliminar y suprimir también la democracia…porque: ‘producto del juego capitalista burgués’.
Entonces se suponía que el proyecto socialista no sólo impondría un mejor sistema económico que aplastaría al capitalismo, sino que además dotaría al pueblo de un régimen de participación harto superior a la democracia conocida. La historia demostrará el fracaso de esa propuesta.
La Historia responde con sus hechos: y a los hechos nos debemos atener.»

«Argumenta el oligarca que sin ‘esta democracia’ no habrá garantía de un ‘Estado de Derecho’. Y que la violencia, (que en Chile no se ha interrumpido desde el 18 de octubre del año 2019), será la causa de que este modelo único de democracia caiga, y con su hecatombe se destruya todo el entramado del Derecho. Suena a campaña del terror desde una pretendida superioridad intelectual.»

«Esto nos lleva a estar atentos: no todo estallido, no toda crisis, no todo trance conlleva a una revolución que produzca una ruptura que muta la realidad social y política.
Para que una crisis y agotamiento de modelo produzca un ‘salto de mutación’ debe contar con una crisis cultural e ideológica que deseche modos y concepciones que llaman a transformar primero al Hombre, a la persona: porque la política y la construcción de una sociedad es tarea de Seres Humanos, y sin cambios en las personas: no habrá revolución verdadera.»

«Toda crisis posee una bifurcación: crecimiento o decrecimiento.
Una crisis es una oportunidad para renovar y cambiar. Y para mutar desde adentro hacia afuera, (y no al contrario: porque al ‘cambiar’ desde lo externo se cae en el formalismo y la apariencia, y los vestigios antiguos se mantienen intactos en el interior de las personas, y desde el interno del Ser Humano rebrotan los males habituales que tergiversan y desvían cualquier proyecto revolucionario), es imprescindible que la persona común se asuma como ‘persona social’ y no solamente como ‘individuo que piensa enclaustrado en el juego de su ego’.»

«En una Democracia extendida y expansiva: ¿hasta dónde el individuo está en grado de aceptar sacrificios personales por el Bien Común? ¿Cambiarían su ideología o revisarían su doctrina y su concepción en el ‘hacer político’ quienes hoy alegan en contra del quebrado sistema? ¿Hasta dónde mutarían también ellos y ellas para favorecer un salto realmente revolucionario… aunque no coincida con sus ideologías o muestre la obsolescencia de éstas?
Estar de acuerdo, concordar, marchar una vez, varias veces, apoyar y votar es bueno. Hacer algo de aquello (o todo) con Conciencia Social y disponibilidad personal al sacrificio por el Bien Común, es mejor. Participar del Cambio con disposición de revolucionarse a sí mismo: ese es el salto que nos permitirá escapar de la actual prehistoria e inaugurar la Historia Grande que está disponible y dispuesta ante nuestra opción.»

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“Una masa armada sin organización no es un ejército; un ejército requiere organización y disciplina, aspectos que no se logran con métodos violentos sino ganando el corazón y la voluntad del pueblo. Toda guerra causa daño; debe evitarse o emprenderse como último recurso. Un conductor sabio ha de explicar al pueblo la causa justa y los objetivos de la lucha evidente y comprensible. Sólo aquello que el pueblo comprende y hace propio, y por lo que es capaz de jugarse conscientemente, permite la unanimidad y fortaleza de convicción que lleva a la victoria. Un buen Mando debe cuidar que en medio de los combates no se produzcan hechos injustos que no merecerán la aprobación del pueblo. Justicia y perseverancia son las condiciones fundamentales para que todo marche bien en los asuntos de la guerra y del ejército”
Sentencia signo 7 – ‘El Ejército’ -del Libro de las Mutaciones (I Ching)

La Cuestión Militar (extractos)

A)
«Desde la edad escolar se nos enseña a marchar, y escuchamos elogios a nuestros héroes patrios; apenas entramos en edad adulta o se nos obliga a presentarnos en el cantón militar, o se nos invita a pertenecer a las Fuerzas Armadas. La cultura del ‘héroe’ se ensalza esencialmente desde la ignorancia o parcialidad del conocimiento real de la historia, o en la carencia de crítica a ese pasado militar o de guerra. Es decir, la ciudadanía está involucrada como elemento adulador, pero en ningún caso como parte integrada y sapiente en los asuntos militares.
En una democracia real no habrá algún asunto de la nación y del Estado que sea tabú o terreno vedado para la ciudadanía. La verdadera democracia exige que todo aquello que involucra al pueblo sea expuesto y esté a libre disposición para su discernimiento y grado de decisión cuando sea requerido. También los asuntos militares.»

«¿Dónde hallamos en los programas y doctrinas de los partidos políticos los contenidos sobre el ‘asunto militar’? No lo hay, porque desde la derecha, que descansa en ‘sus fuerzas armadas’, hasta la izquierda que omite irresponsablemente la cuestión: la clase política entera concuerda que tal arista debe permanecer alejada de la contingencia y del debate democrático. ¿Por qué?
América Latina ha vivido desde su primer día de independencia absolutamente amarrada a la realidad militar: hasta que en los años 70-80 del siglo 20 los estamentos armados se hicieron de los Estados en el cono sur de Latinoamérica e impusieron brutales dictaduras.»

«Cuando las Fuerzas Armadas de un país democrático toman el poder e instauran una dictadura, y colocan la violencia y el terror como gobernabilidad ejercida por medios y estructuras militares: es porque han violado y aplastado su propia esencia y razón de existir.»

«La violencia es una opción en el ser Humano: no es su inevitable condición natural. Lo natural en el Humano es la Razón.»

«Emplear principios de organización y estructuras de ‘carácter militar’ no significa la obligación a integrar ‘aparato armado’ a la organización política y social. Cuando hablamos de ‘lo militar’ aplicado a la alineación para luchar por los Cambios hacemos referencia a los ‘contenidos orgánicos’ y ‘a las formas de orden’, y no exclusiva y únicamente a los ‘aspectos armados’.
Partimos de un principio comprobado: que los Cambios y los saltos revolucionarios comportan naturalmente desorden, consecuencia de dos fuerzas en choque: una que empuja por conservar, otra que puja por mutar. El conflicto entre la fuerza que reacciona al Cambio con natural miedo por la eventualidad de sus pérdidas, y la potencia popular que postula a terminar el estado de cosas actuales…provoca fases violentas, etapas de zozobra, intentos centristas de ordenar el proceso, represión, agudización…todo lo cual presenta un cuadro de ‘desorden’ que es inherente a todo traspaso social y político. Por lo mismo, las fuerzas que en ambos campos determinarán el resultado favorable para la propia causa serán aquellas que cuenten con un orden interno y con solidez orgánica que permita accionar en disciplina y con convicción en medio del caos y la incertidumbre. Esto es lo que se comprende como ‘factor militar’ aplicado a la organización política.
Enunciamos otro principio básico de la teoría política: que la integración del aspecto armado requiere de antemano una estructura política disciplinada, y esta jamás se consolida en tiempo breve y de forma espontánea; y es la organización político-militar lo sustancial que, según condiciones políticas y sociales, sí podrá- o no- asumir las armas como prolongación de su política. No son las armas las que determinan la esencia de una organización revolucionaria, sino su capacidad política en grado de analizar con profundo sentido de realidad la correlación de fuerzas que beneficie o favorezca…o afecte y haga peligrar los intereses del pueblo.»

«… se debe postular al asentamiento de un Nuevo Orden que garantice la expansión y profundización de una Democracia sin restricciones oligarcas, y enseguida provocar un salto cualitativo de la Libertad: y tales propósitos altamente revolucionarios se consolidan solamente en la Paz cuán compromiso y labor de todo el pueblo organizado y empoderado de su propio destino. Las armas nunca serán el factor determinante- mucho menos permanente- en la estrategia política del Cambio por una Mayor Democracia»

«La Revolución Desarmada postula a la construcción de una orgánica política y social rigurosa y plena de convicciones en grado de usar las herramientas de la No Violencia y de las Medidas de Fuerza cuyos propósitos y objetivos serán siempre evidentes, políticamente claros e insertos en la idea madre de ‘desarrollo de la fuerza propia’.»

«Por lo mismo es que sin orgánicas sociales y políticas fuertes y estructuradas bajo disciplina y objetivos claros (ahí entonces ‘lo militar’ cumple un propósito importante) cualquier idea o propuesta eventual para ‘tomar las armas’ en todo caso, en cualquier momento, o como propuesta primaria de acción política, derivará en una aventura destinada a culminar en otro desastre o fracaso: y ya el pueblo no puede seguir sufriendo derrotas por carecer – sus entes políticos y su dirigencia – de la sabiduría que evite repetir idénticos errores ya acontecidos.
Sobre este tema siguen moviéndose viejas fórmulas de carácter ideológico que continúan apegados a las teorías sesenteras del siglo pasado. Si algo nos enseña la experiencia e historia del MIR y del FPMR en Chile es precisamente que los dogmas no construyen realidades, y los esquemas idealizantes son un paño oscuro en los ojos del revolucionario.
Sabemos que la forma orgánica y modos de organizar la ‘fuerza propia’ (organización político-social gestada desde la base) dependerá directamente de los Objetivos Estratégicos hacia los cuales se apunta y por los cuales se trabaja. Ese ‘y después qué’ y el ‘hacia dónde…cómo…para qué’ siguen determinando el qué hacer de hoy, mirando a lo que ha de venir.»

«La revolución en este tiempo no tiene por qué repetir los modelos que ya han agotado su impulso vital. Lo revolucionario hoy es buscar nuevas vertientes que nutran la creatividad libertaria y de Cambio de esta y las próximas generaciones.
La violencia como factor preponderante en el propio ideario y, por consiguiente, guía irrenunciable para la acción; y el terror como herramienta de sometimiento: corresponde en política a propósitos y mentalidad nazi-fascista. Y semejante enfermiza lógica, al margen de la política, es un modo mafioso y delincuencial del que hacen gala, por ejemplo, los carteles del narcotráfico hoy.
La opción política que impregna a la acción armada una preponderancia de terror y uso extremo de violencia (como el ‘estado islámico’, o en su momento los Khmer rojos en Camboya, o los ejércitos tribales en zonas de África) son en su mayoría movidos por fanatismo religioso, racismo y necesidad de limpieza étnica, o ideologismo arcaico.»

«¿Cómo entender – y manejar- entonces la ‘cuestión militar’ aplicada a la organización política que lucha por el salto revolucionario?
Primero: como una necesidad de análisis impostergable y obligado que integre a nuestra visión y concepción aquella realidad política (asuntos militares) que ha jugado en nuestra historia un rol y papel activo;
Segundo: elaborando un programa político que postule a adjudicar a la Fuerza Militar de la nación una característica democrática muy diferente y distinta de aquella que la oligarquía ha otorgado;
Tercero: asumiendo la realidad -(para cambiarla)- que ha impregnado la oligarquía al Estado democrático gestionado según sus privilegios: un Estado a la defensiva ante toda y cualquier petición o movimiento del pueblo, al que califica a priori como ‘enemigo interno’; factor que ofrece un amplio espectro de posibilidades que pueden ser calificadas mañosamente como ‘atentatorias para la estabilidad democrática’, llevando la tensión y la necesidad de represión y control al margen de los Derechos: ‘si la salvaguarda de este orden así lo requiere’. Resultado de esta perversa ecuación: la violencia y el terrorismo de Estado…como visto y comprobado en Chile en este tiempo de ‘estallido social’ iniciado el 18 de octubre del 2019;
Cuarto: la urgencia de darse- el movimiento social para el Cambio- una disciplina política también en el plano de la defensa de los derechos inculcados (legal y judicial), junto con la necesidad de contar con estructuras firmes y permanentes que den continuidad orgánica aun en tiempos de dura represión, dictadura, o ataques de carácter fascista o de ultras conservadores; esto conlleva asumir ‘la cuestión militar’ como arte y ley de la doctrina revolucionaria;
Quinto: lo imprescindible que resulta para la seguridad de una organización popular que lucha por los cambios SU propia incolumidad: prever modos de auto resguardo que impidan infiltraciones de provocadores o agentes enemigos de su causa, aspecto que exige métodos y técnicas extraídas de la enseñanza militar; así como ‘ejercicios políticos de Medidas de Fuerza’.
Sexto: el aporte indiscutible que aportan los principios de las formas militares aplicados a la organización revolucionaria: orden interno, disciplina, unidad de cuerpo y SENTIDO ORGÁNICO, formación de cuadros, razonamiento para la justa Toma de Decisiones, defensa personal y autodefensa social, elementos de Inteligencia y Contrainteligencia, etc.;
Séptimo: lo vital del estudio, de la preparación teórica; de la revolución cultural que implica ampliar la conciencia y obtener ‘mirada de altura’; de la mutación de paradigmas que rompa con el sectarismo ideológico o del ideologismo impertérrito; el llamado a aceptar al ser Humano en su integridad…también Espiritual… todo lo cual requiere de un sistema de preparación, de estudio y de formación sistemática, ordenada y disciplinada que comprometa a la persona según metas mayores tanto en Lo Personal como en Lo Colectivo. Y ese ‘sentido orgánico’ no se adquiere en el desorden, en el voluntarismo, en la espontaneidad. En tal sentido la forma y estructura de carácter militar es la idónea para alzar Cuadros Políticos y Sociales de Nuevo Tipo, y capaces de crear nuevas formas de concebir la realidad, la vida y la política.
Los sacrificios del pueblo por lograr una Paz duradera, – plena de beneficios y de construcción de un Orden Nuevo que elimine las formas y modos, contenidos y sustentos, de la prehistoria que debe quedar en los estertores del siglo veinte y no contaminar los albores del siglo veintiuno-, no necesariamente debe pasar por los infiernos de la guerra, de la violencia aguda y el uso de las armas. Pero ¿ qué hacer cuando el Estado -o una parte de este- y la clase oligarca pretenden prevalecer – o se imponen- por las armas, y las fuerzas retrógradas están dispuestas a usar la violencia como en pasado…? ¿No aprendemos de nuestra propia historia? ¿Qué hacer entonces? ¿Podemos improvisar la defensa del pueblo cuando las armas ya apuntan en contra de sus derechos, y existencia? A esa realidad debemos responder hoy.»

«¿Cómo superar este eterno periplo armado que nos hunde en la prehistoria y no nos permite crecer como Humanidad hacia la calidad de Hombre Superior?
Debemos postular a sociedades desarmadas, exentas de cualquier idea de violencia, de guerra y enfrentamiento; debemos postular a una democracia en donde las contradicciones se resuelvan con el diálogo, la razón y con sentido de bien común.
Lo revolucionario hoy es postular al máximo desarrollo de la democracia, e instaurar un Nuevo Orden que rompa los paradigmas que nos amarran a visiones y concepciones prehistóricas. Y este gran propósito se debe lograr por medio de una Revolución Desarmada, o evitando pasar por la violencia aguda. A eso debemos postular como parte de una idea nueva de hacer política e incentivar los Cambios. Sin embargo, esta postura e intención, este modo de hacer política, esta aspiración legítima, no puede estrangularse a si misma creyendo que nunca más la oligarquía usará la violencia para evitar cambios que sin duda afectarían sus privilegios. Aspecto no menor para tener en consideración.
Mientras exista oligarquía, habrá privilegios, y eso redundará en desigualdad e injusticia, y tal estado de maldad y perversidad sólo se defiende y sostiene por la fuerza antipopular y la amenaza de violenta represión: es este cuadro el que define el tipo de orgánica que debe darse el pueblo para contrarrestar a un poder cruel en esencia. De ahí entonces el ‘asunto militar como metodología de orden orgánico’. Pues toda oligarquía (sea de derecha o de izquierda o populista) gobernará con el bastón dando… y para el pueblo la migaja cayendo de su opípara mesa.
En esta visión de salto al futuro no podemos seguir encarcelados en viejos esquemas y modelos que han mostrado virtudes que debemos rescatar, y no pocos fracasos que no podemos repetir: aprenderemos de lo bueno, pero más creceremos si no repetimos lo malo.
No amedrentarnos y hacer nuestra también la cuestión militar, en su complejidad política y en su ciencia propia… como no debemos temer a entrar en los asuntos de la Justicia, como darnos herramientas para fiscalizar al poder legislativo, y procurar herramientas plebiscitarias para interrumpir un gobierno que hace daño al país… es un modo de ejercer la democracia desde la conciencia del Ser Social.
Un Nuevo Orden postula a ejercer democracia desde la realidad concreta del Pueblo, en donde ningún aspecto, tema o asunto de Estado y gobierno le sea vedado. Esto se entiende como ‘fuerza propia’.»

B)

“Ser invencible depende de Uno Mismo; la vulnerabilidad del enemigo depende de él”
Sun Tzu –libro: El arte de la guerra- Cap. IV-

«Sun Tzu enseña en su tratado sobre el ‘arte de la guerra’ que nunca una fuerza improvisada de Hombres armados constituye de por sí un tipo de ejército en grado de aplicar las leyes de la guerra. También sabemos desde el estratega prusiano Clausewits, y posteriormente del padre de la primera revolución socialista, Lenin, que lo militar y el uso de la fuerza son formas políticas llevadas a un estado de confrontación cuyo único logro estratégico es la victoria. De esta idea difiere Sun Tzu, el que postulaba a que la fuerza y la armada en terreno debía tener por primer propósito obligar al enemigo a sentarse en la mesa del armisticio y de la paz.
¿Entonces, tratar del aspecto militar es lo mismo que hablar sólo de violencia?
Es señal de infantilismo seudo revolucionario considerar que la violencia de por sí misma aportará al cambio necesario, o contribuirá al salto revolucionario. Justamente esa creencia aplicada fue la que movió al fascismo en Italia, primero, y el nazismo después en Alemania.»

«Para un revolucionario que postula al progreso y a la emancipación ‘la cuestión de la violencia’ se halla absolutamente supeditada a la política, a decisiones políticas, a momentos políticos, a formas de extensión de la política por otros medios. Por esa razón es que primero consolida su estructura y su enraizamiento político, y trabaja tiempos largos en la construcción de estamentos políticos en grado también de responder ante requerimientos de fuerza.
Es necesario insistir que la ‘cuestión militar’ en política no es sinónimo de ‘violencia cuan dogma irrenunciable’.
La violencia sin horizonte político, ante puntos de ruptura y situación pre revolucionaria, suele ser de gran ayuda al plan retrógrado: conservadurismo que justifica su propia violencia como ‘respuesta necesaria’ a esa anarquía y desorden que agita banderas revolucionarias.
Aquello que la fuerza revolucionaria debe administrar -y hacer claras muestra de destreza- es el arte militar como un factor intrínseco de su orden orgánico. Y ‘lo militar’ como cuestión política sujeta a leyes propias no se improvisa; requiere y exige una consolidación de la madurez organizativa que se construye en el tiempo.
La voluntad de combate que surge de la espontaneidad durante la lucha puede ser un buen agregado puesto bajo mando de una vanguardia con nitidez mental y fuerte convicción basada en una causa justa. Pero la masa que aplica violencia sin una cabeza política suele jugar para el retroceso y la reacción, nunca para la revolución y su salto de mutación real.
Usar armas no necesariamente significa poseer una ‘política militar’, manifestarse armados y propiciar enfrentamientos, puede ser un tremendo acto de irresponsabilidad política: pudiera retrotraer la movilización de la gente; y al no existir una ‘política militar’ sostenida en la preeminencia del factor político, tales actos, por consecuencia se convertirán en útiles y serviles para la causa reaccionaria y retrógrada.»

«Que la espontaneidad de la masa, y los combates por saturación de un modelo, o por crisis de gobernabilidad, y/o por carencia extrema que afecta al pueblo sí pueden producir grandes movilizaciones o graves estallidos sociales; pero, sin proyección clara que muestre un horizonte de orden alternativo al cual aspirar, sin orgánica política que entregue modos de organización revolucionaria permanente, y sin aplicación de elementos fundamentales de carácter militar …ninguna revolución podría triunfar y mantenerse.
Y cuando tratamos el asunto militar como conocimiento aplicable a la orgánica política que postula a cambiar el orden decrepito: establecemos que es su disciplina, su filosofía, su vertiente orgánica para la Toma de Decisiones, y el tipo de mística combativa, y la unidad de cuerpo que genera… y el uso de la fuerza según criterios y propósitos políticos…los elementos a considerar; pues cuando se postula no solamente a botar o empujar a un gobierno, sino que la realidad llama a saltos mayores: no hay otra solidez revolucionaria sino la que posee características militares, y forma con antelación a guerreros y guerreras para una causa justa. Un guerrero, una guerrera posee un desarrollado sentido de organicidad y disciplina, y distingue con sabiduría la diferencia política entre ‘el uso de la fuerza’ y ‘la violencia’. »

«Siempre la adoración a la violencia será estúpida, y senda pequeña de la sin razón.»

«Integrar la cuestión militar a lo político no significa que se usará la fuerza en forma indiscriminada o se colocará a la cabeza del hacer político a la violencia y al terror. Justamente para que aquello NO suceda es que el arte militar y sus leyes deben ser estudiadas con un urgente sentido de organización imprescindible.
Aspirando al Nuevo Orden, el pueblo debe enterarse de los asuntos militares; y eso sin duda ayudará a mejor organizar su ‘fuerza propia’ y dará disciplina interna a su organización, y estructurará mandos idóneos basados en la Toma de Decisión política. Porque cuando hablamos de ‘lo militar’ nos referimos a los fundamentos que permiten que un pueblo unido y organizado logre grandes avances y fuerte desarrollo gracias a su Conciencia, Voluntad y Buena Organización. Y los elementos y factores del arte y ciencia militar sin duda refuerzan y consolidan la red social revolucionaria.
La fuerza de un revolucionario es su Razón. La Moral en un-a Revolucionario-a se sustenta en su Conciencia, y su Conciencia se nutre de una acertada visión de la Realidad; y de la Realidad y de su perspectiva emana una clara disposición para comprender y colocarse de parte del pueblo, de los trabajadores, de los desposeídos, de la gente que es víctima del injusto sistema. Por ende, sus acciones jamás irían en contra de gente de trabajo, de personas comunes que conforman al pueblo, o de entes culturales que aportan conocimiento y arte para la gente…»

«Sin un Estado preparado para sesgar, dividir y reprimir: la ciudadanía no requeriría de elementos militares de autodefensa.»
«La causa que conlleva a la necesidad de la defensa propia por parte del pueblo es la violencia orgánica que el Estado propicia desde su concepción de ‘fuerza legítima’ para castigar a (y resguardarse de) un ‘enemigo interno’ que siempre es el pueblo.»

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“No son los fines individuales, sino las metas de la humanidad – del conjunto- la que lleva a una real y duradera unión y comunidad entre los Hombres. La comunidad y la unidad no será nunca una pura mezcla de individuos, sino que requiere estructurar fines comunes aun en la diversidad con el fin de lograr un orden efectivo”
Sentencia signo 13- La Comunidad- del libro de las Mutaciones (I Ching)

Fuerza Propia (extracto)

«Cuando hablamos de defensa y fuerza propia no incentivamos ‘la violencia por la violencia’: sino que canalizamos el uso de la fuerza por rieles políticos y de análisis de la realidad…porque: si hay fuerza represiva y violencia de Estado: hay una realidad de la cual hacerse cargo.
La ‘fuerza propia’ no aumenta el peligro de violencia: la evita, la regula…porque el uso de la fuerza organizada debe hallarse inspirada por propósitos políticos que no fomenten ‘la violencia por la violencia’, cuan elemento a priori; se debe postular a fuerza propia que con su presencia y ‘orden propio’ merme y debilite la capacidad violenta de la represión.
Para dar consistencia doctrinaria y sustento político a esta ‘fuerza propia’ es imprescindible que el pueblo reciba información y formación política que coloque al mayor número de personas en grado de tomar decisiones idóneas, y bien fundamentadas en la realidad social y política, y no en otros aspectos efímeros, subjetivos o producto de ideologismo unilateral.»

«La ‘fuerza propia’ debe aprender a conocer las leyes políticas que rigen la excepción militar. Porque sólo quien sabe de ciencia militar sabrá de sus efectos, peligros y modos de evitar confrontaciones innecesarias.
Quien más sabe de los asuntos de la guerra menos quiere una conflagración para su pueblo y para los suyos.»

«Las organizaciones sindicales, estudiantiles, campesinas, poblacionales, y de las fuerzas vivas de la sociedad, deben poseer capacidad de vigilancia y resguardo que eviten infiltraciones y provocaciones en su seno y en sus movilizaciones; la misma ‘fuerza propia’ debe prepararse para proteger a su gente de las arremetidas violentas en su contra, y debe instaurar poder territorial en las áreas de su normal desarrollo y desempeño.
La necesidad de la ‘fuerza propia’ nacida, gestada y desarrollada entre la gente en su territorio, realidad laboral o centro de estudio, o movimiento social… según entramado social existente… (no seudo orgánicas en abstracto, sino organizaciones enraizadas en la realidad social, de la población y de la ciudadanía) no es, ni será, un ente para ejercer violencia, más bien serán cuerpos de fuerza orgánicos en grado de contrarrestar la intimidación y abuso del Estado y de los potentados privados que sin contraparte ni resistencia activa no tendrán empacho para someter, denigrar y violentar al pueblo.»

«La ‘fuerza propia’ es un concepto aplicado a la realidad social que mira a la gobernabilidad popular, al poder desde la base, al empoderamiento del propio medio en busca de soluciones, y de conformación de una nueva realidad. Es un modo de romper las dependencias para con el Estado, y/o obligar a éste a que considere a la gente y su bienestar antes de implementar sus políticas y planes. Es una red capilar de organización del pueblo que ejerce democracia de nuevo tipo y vigila al Estado: porque en democracia ‘el Estado debe ser el reflejo de la realidad social y debe representar la voluntad de la mayoría y debe salvaguardar los derechos de las minorías’.
La organización del pueblo, de la ciudadanía, de la gente bajo el concepto de ‘fuerza propia’ no excluye trabajar con las instituciones del Estado en aquellos aspectos en los cuales éste y el gobierno disponen de medios y planes para fomentar el bienestar y el progreso: pero la idea motriz de la ‘fuerza propia’ es que las obras, planes y avances del Estado deben ser consultados con la gente y ciudadanía que vive y/o trabaja en el área, sector o territorio en cuestión, en modo que se garantice un principio del Nuevo Orden, a saber: que todo acto, plan, acción, obra, proyecto, política y decisión debe considerar a) el bienestar de las personas y el resguardo de sus derechos; b) el cuidado del Medio Ambiente.»

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‘La Paz necesita un duradero esfuerzo para mantenerse; si no se cuida la Paz, ésta deviene en estancamiento y decadencia. El estancamiento y decadencia no se transforma en Paz por sí solo, antes bien exige un gran esfuerzo para eliminar este estado y recuperar la Paz. La acción creadora del Hombre es la llamada a proporcionar un nuevo orden al mundo’
Signos 12 –‘Estancamiento’- relacionado con signo 11 -‘La Paz’- (sexta línea) Libro de las Mutaciones (I Ching)

‘La conquista del poder cultural es previa a la conquista del poder político’
(Antonio Gramsci)

Un Nuevo Orden (extracto)

«La política de la ‘fuerza propia’ se halla a la base del Nuevo Orden al cual se debe postular: una Democracia realmente participativa en donde el pueblo posee mecanismos constitucionales para fiscalizar, derogar, cambiar o definir políticas que atañen al interés de todos. Esto mediante un sistema de referéndum, de plebiscitos y de gobiernos locales con real autonomía y poder de decisión.
El principio de la ‘fuerza propia’ se basa en el COMPROMISO de la gente con su entorno y su realidad social; es decir: rompe con el oportunismo que hace depender a la persona del Estado, perdiendo toda capacidad de gobierno propio: aspecto negativo que deja al sujeto absolutamente desprotegido ante los abusos tanto de los entes gubernamentales como de las cofradías económicas y monopólicas…y de las mafias de todo tipo.
La ‘fuerza propia’ no nace ni se gesta como un modo de alzar un ‘poder paralelo’ al Estado (estructurando ‘otro Estado’): sino que es un modo orgánico del pueblo que obliga al Estado a responder al único poder real en democracia: su gente, el pueblo, la ciudadanía; en modo que nada ni nadie desde esferas de poder se arrogue la mala libertad de sobreponer sus mezquinos intereses por encima y para daño del pueblo.
La ‘fuerza propia’ garantiza la paz: porque la paz es el estado social que permite proliferación. Y la nueva democracia debe fomentar la abundancia, -no la pobreza-, y la igualdad sujeta a Derecho.
La paz permite construir barrios amables, con vida social activa y enriquecedora: y por lo mismos la ‘fuerza propia’ es la llamada a evitar la propagación de cualquier sistema mafioso que someta y abuse a la población más vulnerable.»

«Es urgente entonces entrar en una etapa de desarrollo nuevo, en un Nuevo Orden, cuyo propósito sea expandir la democracia hasta donde sea posible, y desde esa realidad descubrir los modos de administrar el capital y permitir la libertad del mercado según aquella nueva realidad. Porque toda receta actual, – y siempre tratando de mantener cánones adquiridos que tienden a proteger intereses o imponer ideologías ya consabidas y probadas-, nos llevará de regreso a la grieta abierta en los 60-70-80 del siglo pasado. Debemos crear una nueva realidad para desde esa plataforma Cambiar la realidad.
El Nuevo Orden no puede ser la imitación mecánica de postulados que en pasado han demostrado su ineficacia y fracaso: como el ‘socialismo real’ o la democracia formal y restrictiva del conservadurismo, o el Estado de Derecho según sistema ‘embudo’ que niega y restringe derechos al pueblo y abunda de privilegios para unos pocos, o el ‘liberalismo salvaje’.
Un Nuevo Orden debe hacerse cargo de explorar nuevos modos y sistemas de administración del capital.»

«El asunto del capital y su gestión- que crea Mercado- no ha sido resuelta, y quizás no haya que ‘resolver’ sino que- primero- transformar. Y no hay posibilidad de transformar un aspecto regente sin un cambio en el orden que concibe la democracia cuan esclava del Mercado, y siempre útil al capitalismo salvaje. Urge entonces saltar a un Nuevo Orden que transforme la realidad existente para desde nueva altura visualizar su superación. En tanto, hoy es urgencia impostergable denunciar, luchar y organizarse para desbaratar un capitalismo desbocado que impone un sacro Mercado que aplasta la dignidad humana, destroza y depreda el planeta, y esclaviza a los trabajadores con deudas impagables de carácter usurera. Debemos combatir a la religión del capitalismo salvaje cuyo santuario es el Omni-Mercado, y alza como divinidad absoluta al dinero cuan único valor supra humano que debe amoldar y condicionar al alma y la esencia del Hombre. Primero debemos acabar con esta falacia y esclavitud actual: y sólo con una democracia sin limitantes conservadores, bajo un Orden Nuevo, podremos postular a hallar la solución de fondo de (en) asuntos como estos. En eso consiste el espíritu de la ‘fuerza propia’: luchamos por crear una realidad que nos permita cambiar la realidad.»

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“…hay que unirse para complementarse y estimularse mutuamente (mediante solidaria adhesión). Es necesario un centro- una idea- en torno al cual congregarse (…) Un fuerte foco de unión atraerá poco a poco a los vacilantes. Leyes internas- de unidad en acción- establecen vínculos que se verán fortalecidos por experiencia en común. Una vez reconocida la necesidad de cohesión…es deber unirse a la comunidad organizada”
Sentencia signo 8- ‘La Solidaridad’- del Libro de la Mutaciones – (I Ching)-

“Un ejército ha de partir en perfecta disciplina. Cuando no es buena la organización, amenaza desventura (…) La causa debe ser justa y convincente…”
Primera línea del signo 7 – El Ejército- del Libro de las Mutaciones – (I Ching)-

Fuerza extra institucional (extracto)

«La revolución desarmada es posible: si el pueblo en su mayoría se moviliza sin dar tregua al mundo conservador, aplica métodos de resistencia No Violentos (medidas de Fuerza legítima): como el boicot y lucha por cambiar sistemas perversos como el de las pensiones y de la salud; la evasión ante la carestía y las alzas; el no pago de servicios abusivos y en manos de grandes monopolios; el desconocimiento de las deudas basadas en la usura, etc.; siempre manteniendo su movilización con reivindicaciones claras, precisas, que apunten a una mutación radical del sistema presente y postule a la creación de un ‘Nuevo Orden’
Un movimiento sin una propuesta estratégica -que apunte a ‘un Nuevo Orden’ que implique la ampliación y profundización de la democracia- corre el serio riesgo de desembocar en agotamiento y desazón de la gente y en la disminución de su capacidad de lucha, que significaría la disgregación de la movilización repartida en muchas reivindicaciones particulares y sectoriales que atomizaría la protesta.
Justamente en ese sentido es que la ‘fuerza propia’ desarrolla ese tejido orgánico que sustenta la movilización de la gente, del pueblo, aún en periodos de retirada, de acumulación de fuerza o de restauración. Sin siquiera el concepto aplicado de ‘fuerza propia’ (sin la red organizada de la ‘fuerza propia’) todo el peso de los Cambios se depositaría en la movilización permanente: y mermada ésta todo volvería a fojas cero: y el conservadurismo – como bien sabe hacer- readecuaría su maquinaria mientras agraciaría con barnices de seudo reformas el ‘estado de cosas’ que dejará todo igual.»

«Es urgente revolucionar el paradigma. La creación de una realidad política extra institucional exige una mentalidad y estructura con fuerte sentido de unidad y disciplina política: en cuanto orden interno, distribución de responsabilidades, administración de cargos, capacidades orgánicas, claridad estratégica, concordancia táctica y funcionamiento riguroso. Impone que los primeros militantes se conciban a sí mismos como Cuadros Políticos y Sociales, y se formen como tales, y en ese rol sepan fomentar la educación política entre la gente, y enseñar las formas de trabajo en el territorio poblacional, en el campo, en el lugar de trabajo, en el centro de estudio, en la organización social…con las características y particularidad de la realidad concreta de cada estamento. Es decir: una organización con mentalidad de Cambio, revolucionarios como forma de pensar y concebir la vida; sin esquemas, sin preconcepciones inmutables, dispuestos siempre a analizar la realidad y ceñirse a su inexorable verdad; sí con ideas y modelos a considerar como futuro a implementar, pero con la flexibilidad para desechar las propias ideas si éstas se demuestran errada, equívocas o fuera de la realidad»

«Un núcleo de revolucionarios jamás partirá de un anhelado reconocimiento institucional, nunca se medirá por votos ganados o votaciones perdidas.»

«Es bueno postular a tener representantes en el parlamento, pero es mucho mejor poseer gran fuerza extraparlamentaria. De otro modo, el parlamentarismo y el reformismo crónico se convierten en sal y agua de los tibios y oportunistas.
Participar en las instituciones por medio de la elección libre de la gente es algo que debe hacerse: pero jamás debe convertirse en la razón de ser de los revolucionarios; y para no quedar sin fuerza representativa real -cuando no se participa en el sistema parlamentario o institucional- es fundamental la creación de órganos de poder extra institucionales que conformen la verdadera fuerza del Cambio. NO que la fuerza extraparlamentaria será contraria al parlamento…No. Sino que los parlamentarios deberán saber que afuera de sus aulas hay ‘fuerza propia’ en grado de contrarrestar sus lentitudes, su burocracia, sus acuerdos espurios, y los grados de corrupción que pudieran aparecer.
Una democracia se engrandece y potencia cuando la gente se empodera de su realidad y se hace responsable del gobierno de su vida y de su vida social. El temor a la ‘fuerza propia’ de la gente, desde la rígida mirada conservadora que ve en todo poder del pueblo -que no controle- un peligro y una amenaza… o vestigios del viejo comunismo ‘come guaguas’… es simple y llana pavura a la Libertad.»

9

“…un buen gobernante no fortifica el mundo con armas, con esto se obtendrá lo contrario de aquello que se busca; donde pasan los ejércitos, nacen cardos y espinas; después de una guerra vendrán años de hambruna y carestía; por eso es que el Buen Combatiente, el guerrero, usa las armas con cautela, para remediar una crisis, y luego las guarda, y no se fortifica ni toma venganza y no es soberbio, porque usa armas por necesidad y jamás por soberbia”
Lao Tze- cap. XXX -del libro ‘TaoTeKing’.

Eco Democracia (extracto)

«La revolución desarmada busca implementar y vivir los Cambios sin pasar -necesariamente-por el uso de las armas, o de algún tipo de guerra.»

«Hay principios que todo revolucionario de hoy debe atesorar: La Libertad. La Libertad no es un elemento acomodaticio: es un principio indivisible. Cualquier modelo u orden que no respete, no amplíe ni entregue consistencia a la Libertad, es un orden contrario a la Libertad misma. No existe una ‘libertad buena’ bajo un régimen que inculca las libertades e impone dictadura…porque concordante con mi ideología… y una ‘libertad mala’ (o subversiva) porque permite que la gente piense distinto, cuestione al modelo y se rebele en conciencia en contra de los abusos e injusticia.
Otro principio vital para un revolucionario hoy: Derechos. No es posible negar derechos, inculcar derechos, eliminar derechos por causas ideológicas, religiosas o de conveniencia política, económica o de cualquier otro tipo. Los Derechos son el firme suelo por donde se extiende la Libertad. Sin Derechos se merma y aniquila la Libertad.
Otro principio esencial para un revolucionario hoy: La Justicia. Sin justicia y sin sólidos estamentos de Justicia que se ciñan y respeten en pleno los Principios del Derecho y de la Libertad no será posible lograr la Paz para el pueblo.
La Paz: un principio de construcción y abundancia que es el corazón del todo revolucionario hoy. Porque queremos abundancia y ya nunca más pobreza; igualdad y nunca más discriminación e intolerancia; estudios y capacitación sin imposición mercantil; desarrollo personal según propios talentos y voluntad; salud como derecho inalienable; pensiones dignas; habitabilidad en comunidades integradas y bajo precepto de participación y servicios que faciliten la movilidad y la vida social; sistema penal que apunta a reintegrar y reinsertar y no a castigar; ausencia de cuerpos represores; organización propia para evitar delincuencia desde su gestación social, y capacidad para contrarrestar avances mafiosos…y mucho más… es aquello que garantiza la Paz. Porque en la Paz hay construcción y progreso. Pero si damos por sentado que la Paz se nutre por si sola y existe sin empeño social y colectivo, es un error. La Paz debe sostenerse por acción de las personas: por eso es revolucionaria.
La Revolución Desarmada postula a una Eco Democracia.
Una EcoDemocracia que por Constitución establece el principio que: la guía, orientación y sustento que debe primar en toda toma de decisión -en cualquier y en toda esfera- debe ser el Bienestar de la gente, la salvaguarda de su dignidad y de sus derechos, y, por otro lado: la protección irrestricta del Medio Ambiente y el respeto por la naturaleza.
La nueva democracia debe ser en esencia una EcoDemocracia: un Orden Nuevo que ponga las decisiones fundamentales en mano directa de la gente mediante fórmulas plebiscitarias y de referéndum.
Una democracia nueva, bajo un Orden Nuevo: debe ser una Eco Democracia que ponga por fin al Ser Humano al centro del bienestar, y a la Naturaleza en el exacto punto de su importancia vital.»

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“…vencer sin usar armas; seguir el camino con prudencia y sin hacer más enemigos. No hay ruina más grande que el desprecio por el enemigo; el odio hace perder el sentido y centro. Dos ejércitos en el combate pueden ser iguales, pero vencerá aquel que en su corazón guarda y conserva el amor”
Lao Tze -cap. LXIX- del libro ‘TaoTeKing’.

‘El viejo mundo se muere. El nuevo orden tarda en aparecer: y en ese claro-oscuro surgen los monstruos’ – (Antonio Gramsci)-

Conclusión: La Revolución faltante (extracto)

«Porque revoluciones sociales, políticas, económicas tecnológicas, industriales ha habido y posiblemente seguirán dándose, pero una jamás se ha verificado: la Revolución del Ser Humano hecha por el Hombre mismo (varón y mujer por igual). Toda revolución ha tenido que hacer las cuentas finalmente con el Factor Humano.»

«Porque las ideas actuales, todas (socialismo y capitalismo, liberalismo, marxismo, derecha, izquierda) están contaminadas por la prehistoria de la cual nos resistimos romper y dejar atrás.
Cualquier cambio social que postula a justicia e igualdad, a más libertad y derechos, mayor democracia y nuevos modos de concebir el trabajo, la administración del capital y la gestión del Estado… será relativo, temporal e ilusorio si luego de obtenidos los propósitos inmediatos la Persona regresa a su pequeñez individualista, su vanidad arribista, su cómodo aislamiento social, su negación de lo colectivo, su carencia solidaria… y se niega a sí misma la posibilidad de seguir creciendo como Ser Humano con miras al Logro Pleno según sus virtudes y talentos integrada-o como Ser Social.
Si el Ser Humano no se concibe a Sí Mismo como un Ser con Derecho a desarrollar su cualidad natural en plenitud: entonces inevitablemente empujará el vehículo de la sociedad hacia viejos modelos retrógrados y conservadores que nuevamente hundirán a la gente en los barrancos de la desazón y frustración. Porque cada vez que dejamos de luchar por más libertad y abandonamos el combate por el Humano Pleno que debemos alcanzar, estamos echando la rueda de la historia hacia su punto de retorno en donde la prehistoria gobierna y atrasa al carro del tiempo, y frustra el progreso.
Somos Seres Logrados cuando inducimos a nuestro Ser a la vivencia de toda su esfera de vida y sensibilidad: además de mental e intelectual, también emocional… y del Hacer en este paso por la existencia…y asimismo Espiritual, (no necesariamente religioso), sino que adentrándonos al propio universo de la Espiritualidad que abre sendas amplias de Sabiduría que de otro modo nuestra humanidad no podrá alcanzar. Tan alto propósito empuja a la Persona a romper sus propias limitaciones y desafía los paradigmas adquiridos o infundidos: exige espíritu y voluntad revolucionaria.
Revolucionarse a Si Mismo es el Cambio que asegurará que cualquier salto social que emprendamos será para nunca volver atrás.
Si el Ser Humano no se revoluciona: ninguna revolución será realmente una revolución.»

‘…aquel que conoce a los demás, es sensato; quien se conoce a Si Mismo es sabio; aquel que vence a otros, es fuerte; quién se vence a Si Mismo…es poderoso.” 

Lao Tze – Cap. XXXIII del libro TaoTeKing

-Fin de ‘extractos de contenidos más importantes de ‘La Revolución Desarmada’.-Libro adjunto a libro: ‘Ecos de otra vida’